Mostrando entradas con la etiqueta metas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta metas. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de marzo de 2013

VIDA SALUDABLE: EL GIMNASIO ¿ENTRENAR O NO ENTRENAR?

El primero de febrero del dos mil once regresé al gimnasio después de casi tres años. Si bien en esos últimos tres años me preocupé de caminar, trotar y darle a las pesitas que siempre llevo a cuestas, es toda una experiencia desoxidarse y sentir como la sangre fluye de nuevo por los músculos y van recuperando su forma y volumen.  Entrené regularmente hasta enero del dos mil doce, luego por cuestiones laborales que resultaron finalmente favorables paré hasta setiembre del año pasado. En ese momento había llegado al exorbitante peso de setenta y siete kilos, que para mi talla es un exceso y se hacía notorio en mi imagen en los espejos, sobre todo de corbata. Se veían mis hombros estrechos, el vientre abultado y el talle ancho. Los pantalones de talla treinta y dos empezaban a quedarme ajustados. Regresé el gimnasio con una rutina intensa y alimentación limpia. Para diciembre había bajado a sesenta y ocho kilogramos y talla 29 de pantalón. Luego en los últimos meses he mantenido ese peso ganando un poco de masa muscular y espero reducir mi porcentaje de grasa en los próximos meses. Pero no es solo lo visual, se recupera ánimo, energía, postura y resistencia física. Ello ayuda mucho a mantener el buen humor en el trabajo, se produce más a nivel laboral y evidentemente  uno termina sintiéndose mejor con uno mismo.

Sin embargo, ya después de tantos años de ir al gimnasio y ejercitarme, (ya son más veinte  ¡Cómo pasa el tiempo!) creo que he aprendido algunas cosas que quiero compartir con quienes recién empiezan y con quienes retoman. Trataré de ponerlas en términos sencillos para que todos podamos sacar algo en beneficio:

Un error habitual sobre todo para principiantes es llegar a diciembre y tomar la decisión de ir al gimnasio esperando tener resultados visibles en un mes, para verse regio o regia en febrero. ¡No! Está usted rotundamente equivocado, tal vez se vea bien para febrero del año siguiente, pero no para este febrero. El cuerpo reacciona por etapas, durante unas tres o cuatro semanas recién se habrá acondicionado, el crecimiento o formación muscular solo vendrá después de tres o cuatro meses de trabajo intenso.

Resulta divertido ver gente que recién empieza llegar con el ipod, los audífonos, sentarse, preparar la banda sonora de Rocky I, II, III, IV y V y entrenar. Eso es pésimo. Primero aprenda los ejercicios, incorpórelos, entiéndalos y luego  agregue lo demás.

Otra cosa curiosa es ver a las personas pendientes de sus aparatos electrónicos. Es un mal vicio. Apague el equipo por un rato, si recibe una llamada pare, conteste y luego continúe.  Si usted está en la bicicleta y habla por teléfono, o escribe mensajes entre serie y serie, se desenfoca. Está perdiendo miserablemente su tiempo y su dinero. Le puedo asegurar con certeza que no tendrá resultados. No se trata solo de hacer ejercicio o sudar, tiene que concentrarse y enfocarse en lo que está haciendo. No hay que ser un genio para darse cuenta, observe a su alrededor. Los que muestran resultados visibles, son personas enfocadas en su entrenamiento.

Otro asunto es el mito de la quema de grasa. No se puede quemar grasa visiblemente y lograr crecimiento de músculo al mismo tiempo. Es un axioma absoluto. Es materialmente imposible que en el mismo periodo se queme grasa y crezca la masa muscular. O es lo uno o es lo otro. Normalmente en los primeros meses parece que hay crecimiento muscular, pero en realidad es quema de grasa. Es como tallar madera. Imagínese un cilindro de madera y usted lo talla dándole formas curvas al medio y disminuyendo el grosor en los extremos. A simple vista parece más voluminoso pero en realidad lo único que usted hizo fue sacar madera, y si no me cree mire las virutas en el piso. En el gimnasio usted se ve mejor porque fue sacando la grasa que sobraba y el musculo ganó tonicidad, que le da más dureza, ganó curvas pero no ganó volumen.

Una vez que se acondiciona el músculo y gana tonicidad recién puede trabajar volumen, eso se hace con una buena dieta llena de proteínas y carbohidratos. El músculo crece y usted sigue trabajando. También gana algo de grasa, por eso es mejor trabajar crecimiento en mayo, junio, julio, agosto y setiembre; tiene de octubre a diciembre para volver a perder grasa, si tiene un buen entrenamiento y dieta perderá la grasa perdiendo muy poco del volumen muscular ganado.

No deje de comer. Si usted deja de comer, el cuerpo reaccionará generando más depósitos de grasa como reserva y consumirá músculo para asegurar energía. Coma normal, sano y trabaje duro. Su metabolismo hará el resto.

Para poder comprender este asunto se debe leer mucho para entender cómo funciona el cuerpo; pero un ejemplo sencillo que sirve para explicar es este: Piense que el cuerpo tiene su propia capacidad de pensamiento y  voluntad.  Luego cuando usted deja de comer, el cuerpo piensa que se acerca un periodo de escasez, en consecuencia lo poco que usted coma lo convertirá en depósitos de grasa  y hará que su metabolismo sea más lento. Si usted toma poca agua, con la misma lógica retendrá agua. Lo mismo pasa cuando usted come mucho o toma mucha agua, el cuerpo interpreta que se acerca un periodo de escasez, si no, usted no comería tanto.  Cuando usted toma cantidades razonables de agua, come varias veces al día (en sus horas) y de manera sana (o limpia) el cuerpo sencillamente excreta los excesos, toma lo necesario y no genera depósitos de grasa o de agua.

Una vez que usted se haya acondicionado, piense en objetivos. Si quiere estar saludable y no ganar masa muscular, trabaje ejercicios cardiovasculares, haga los ejercicios que su instructor le indique con la fórmula regular peso, muchas series, muchas repeticiones. Si lo que quiere es ganar volumen, la fórmula es peso máximo, pocas repeticiones, máximo cuatro series.

Tenga claras sus metas, defina claramente que resultados quiere. Piense en un modelo a seguir, es distinto ser un fisicoculturista profesional que ser un sujeto “fitness”. Plantee bien sus retos.

El músculo crece por ruptura de fibra muscular, al trabajar usted rompe la fibra muscular, al curarse la fibra forma una especie de cicatriz que es lo que en el fondo le da volumen al músculo. Si lo que desea es ganar musculo, rompa esas fibras con trabajo intenso, luego vaya a descansar, duerma bien y dele tiempo para que se recuperen. Luego vuelva al mismo procedimiento.

Si desea masa muscular, coma porciones pequeñas cada dos horas durante todo el día. Eso ayuda al metabolismo. Si está quemando grasa o desea bajar de peso, solamente coma a sus horas. Tres comidas al día. Un buen desayuno, un almuerzo mediano y una cena pequeña. No coma nada más y ¡no se mate de hambre! Eso nunca funciona a largo plazo.

Mentalice, en la noche antes de dormir, vea su cuerpo como lo desea, véase haciendo los ejercicios. Al día siguiente solo materialice lo mentalizado.

Si usted es una dama y dice: “Yo no quiero hacer máquinas porque no quiero ser como las físico culturistas de los posters de los gimnasios, llenas de fibra y espaldonas” está equivocada de nuevo. Le pongo un par de ejemplos muy claros, al principio de esta nota puede ver las fotos de Jen Jewell, ella es una atleta fitness, la primera es de Jen en la escuela, la segunda es poco después en bikini, recién empezando a entrenar, la tercera foto es del dos mil diez, observe que su cuerpo en esa foto está en reposo, la cuarta foto es de junio del dos mil once, en competencia y la última por las mismas fechas en reposo. Lo que quiero que tome en cuenta es que las fotos de competencia implican que la persona se ha sometido a una dieta estricta por lo menos dos o tres semanas antes, se llega a un porcentaje de grasa corporal cercana al 7%, es evidente que ese porcentaje no se puede mantener todo el año, y sobre eso se debe aclarar que en el backstage las competidoras y competidores están bombeando sangre a los músculos con pesas a fin de mostrar lo mejor en el escenario.  No olvide además que las damas de los posters de físico culturismo entrenan mínimo cuatro horas al día y usan la fórmula peso máximo, pocas repeticiones máximo cuatro series. Las de fitness con poco peso, muchas repiticiones y cardio también por la misma cantidad de horas. Observe la foto de la derecha, es la atleta fitness rusa Areha Opan, la primera toma es de competencia la segunda es modelando con el cuerpo en reposo. ¿Nota la diferencia? El cuerpo que usted ve en la foto cuatro de Jen Jewell y la primera de Areha Opan son producto de años de entrenamiento. Usted no lo va a conseguir en unos meses por más que quisiera. Sea realista. Lo que usted está haciendo es inventarse una excusa. Haga ejercicio en máquinas, poco o regular peso, muchas repeticiones, muchas series. Entrene cuarenta minutos diarios y le garantizo que mantendrá sus mismas medidas o si no menores. No busque excusas o justificaciones, eso no sirve en los gimnasios. Para terminar la idea observe la foto abajo, es Jennifer Andrews, la primera foto es de competencia, debidamente musculada y la segunda modelando con los músculos en reposo.



En el caso de los varones pasa lo mismo. Escucho esta frase casi siempre en los principiantes: “Quiero entrenar pero no quiero estar lleno de musculos, eso ya es feo.” O las chicas que alientan esa justificación diciendo: “Pero no entrenes mucho, es feo ver a los hombres musculosos”. Bueno, ese es otro mito. Observe la foto de la izquierda. Se trata de Jay Cutler, es un sujeto sumamente masivo, campeón de fisicoculturismo (no puedo negar que consuma o no esteroides) pero lo cierto es que ese volumen no se consigue entrenando una hora por día. No sea iluso. Para llegar a esos niveles usted tendría que entrenar tres o cuatro horas diarias, invertir mucho dinero en vitaminas y proteínas concentradas, además de tener una disciplina de acero para el asunto de la alimentación, descanso y rutinas. Nuevamente, no se ponga excusas ni justificaciones. Además una cosa es ver a Cutler en la primera foto en competencia y en la segunda foto en reposo.

Los abdominales son toda una historia. Los músculos abdominales y oblicuos son otro grupo más de músculos. No son mágicos. Si usted hace mil abdominales diarios sólo logrará tener unos músculos abdominales poderosos, pero escondidos debajo de una capa de grasa. Nadie los podrá ver. Los músculos abdominales ayudan mucho con el equilibrio y con una buena postura, pero si desea tener unos visibles abdominales de guerrero espartano, primero queme la grasa que los recubre. Para este caso es un ejemplo notable el del atleta fitness Scott Do, cuya foto aparece a la derecha. La primera foto de arriba es una más o menos reciente. Scott Do asesora a personas que desean perder peso, Scott ha hecho un experimento, durante cuarenta y cinco días comió solo comida chatarra y gaseosas, logró el cuerpo que pueden ver en la segunda foto de arriba. Su propósito es comprender el proceso de lograr un estado saludable a partir de un cuerpo lamentable. Él está narrando día a día sus experiencias, recién va dos semanas en la recuperación y su principal observación es la falta de energías y fuerza a la que se tiene que enfrentar. La comida chatarra y las gaseosas destruyen el cuerpo, la foto inferior es de él modelando no hace mucho tiempo. No se olviden que Scott aún tiene buenos músculos, pero se encuentran escondidos bajo capas de grasa y evidentemente algo debilitados por cuarenta y cinco  días de inactividad. Este es un buen momento para que usted se fije sus metas. ¿Desea tener un físico como el de Jay Cutler o como el de Scott Do?   

La grasa se quema con número de pulsaciones, no con abdominales. No importa qué ejercicio haga usted, la grasa se quema proporcionalmente en todo el cuerpo. Perderá la misma cantidad de grasa en el abdomen si trabaja pantorrillas, bíceps, pectorales o abdominales. El ejemplo que siempre uso es el de los tenistas. Se demostró que un tenista profesional tiene la misma proporción de grasa en ambos brazos a pesar de usar con mayor intensidad uno solo de ellos.

Para quemar grasa eficientemente y mantener elevado el número de pulsaciones por minuto no descanse mucho entre serie y serie, el tiempo de descanso correcto es entre sesenta y noventa segundos entre serie y serie. Eso garantiza que sus pulsaciones no descenderán tanto que regresen al estado de reposo. Si usted retorna a las pulsaciones de reposo, deja de quemar grasa.

El atleta fitness peruano Daniel Dávila Aranibar, cuya foto aparece a la izquierda, siempre reitera que no existen ejercicios para reducir abdomen (o pancita) y es cierto. La grasa abdominal no se pierde con ejercicios solamente, es necesario y obligatorio controlar la alimentación como ya se señaló líneas arriba.

No olvide que la postura es el ochenta por ciento de su apariencia. Desde el primer día corrija su postura, contenga su abdomen  y ponga su espalda derecha. Sólo con eso usted se verá bastante mejor.

Hidrátese, antes, durante y después del ejercicio. Durante en pequeñas dosis o sorbos. Es una regla básica. No tienen que ser bebidas especiales. Con agua pura es suficiente.

Los ejercicios más eficientes son los que recurren a la simple lucha contra la gravedad, mientras más sofisticada la máquina, más tiempo le tomará darle forma al músculo o ganar volumen. Dedique parte de su entrenamiento a los fierros tradicionales con ejercicios clásicos.

La edad no tiene nada que ver, puede empezar ahora aunque tenga cincuenta años, no hay mejor ejemplo para ello que la atleta fitness chilena Loreto Soto, tiene 41 años y se ve... como ustedes pueden ver. No hay límites, el cuerpo siempre reacciona bien a una buena alimentación y apropiado ejercicio. Puede demorar un poco más o un poco menos, pero siempre se obtienen resultados positivos.

Aunque algunos podemos ser lo suficientemente disciplinados como para trabajar solos, siempre es mejor trabajar con una pareja que lo incentive y aliente y no deje que se rinda, usted en retribución deberá hacer lo mismo. Los resultados son mejores y más rápidos.

Una cosa interesante es la siguiente: Mucha gente se pregunta si debe dejar de comer definitivamente carnes rojas, asados, parrilladas, helado, chocolate, etc. Bueno, la mejor respuesta la vi en la red, por parte de un atleta fitness, la recojo porque es totalmente adecuada y dice más o menos así: “Digamos que usted es sedentario, come comida chatarra, bebe café en exceso, fuma y además toma gaseosas. Si un usted decide por un día hacer ejercicio, comer sano, tomar solo agua… para luego regresar a su misma rutina al día siguiente; ¿cambió algo en su vida? La respuesta es no. No va a haber ningún cambio sustancial en su vida o su salud por un día. Pues bien, al revés  sucede lo mismo. Si usted come limpio y sano, hace ejercicios, se cuida, toma solo agua y por solo un día come un buen churrasco y se da el gusto de un postre o un helado y luego regresa a su vida saludable, tenga la certeza de que nada malo le pasará.”:

Lleve una muda de ropa al gimnasio y de ser posible dúchese allí mismo al terminar, limpia las toxinas que en caso contrario quedarán en su piel hasta que llegue a su casa.

No deje de ir al gimnasio, si está con mucho trabajo, vaya aunque sea quince minutos. Ese ritual le ayudará a no abandonar el entrenamiento.

Lo no trabajado nunca se recupera. Si usted no trabajó hoy piernas no espere compensarlo trabajando mañana el doble. El cuerpo no funciona así, solo logrará lesionarse.

Un consejo adicional: Si usted va al gimnasio a mirarse al espejo y conversar con otros piense dos cosas:
a) Tal vez está interrumpiendo el trabajo de  otra persona que por cortesía no le dice nada y
b) Mírese al espejo al culminar el trabajo, para evaluar resultados, no en medio de él. El gimnasio no es un lugar para desfile de modas. Los espejos son para corregir posturas y evaluar el trabajo en desarrollo. Mucha gente va a trabajar su físico realmente, no los interrumpa.

Finalmente, sea respetuoso con sus compañeros de gimnasio y cuando termine de usar una máquina, déjela como la encontró.  Educación básica del gimnasio, todos se lo agradecerán.

Espero que esta nota sea de utilidad y ayude a quienes lo desean con lo poco aprendido estos años. Por mi parte yo me comprometo a seguir en mi propósito de ganar algo más de masa muscular y llegar a un doce por ciento de grasa corporal.

jueves, 28 de febrero de 2013

LO QUE DEJARON LAS VACACIONES


Ya se me acaban las vacaciones y fue un mes especial.

Al margen de los viajes y experiencias (estuve en cinco distintos países, incluyendo Arequipa donde regularicé mi calidad migratoria obteniendo mi correspondiente pasaporte), este fue un mes de crecimiento.

Como siempre y cada vez que me encuentro con mi gran amigo Claudio, reevalué metas, proyectos e ideas. Es sumamente nutritivo para el alma conversar a nivel de introspección y darnos cuenta de lo que estamos haciendo bien y de los errores que todavía mantenemos por causa de los paradigmas equivocados y que no hay forma de dejar sin la ayuda de alguien que los señale desde afuera.

Me he acercado más a mi hija y eso me satisface mucho, somos cada vez más unidos, ella confía mucho en mí y eso me hace muy feliz, sin olvidar que es también una gran responsabilidad.

Me siento más unido a mi familia y eso es indudablemente bueno.

Me hice chequeos médicos, comprobé que estoy bien, hay algunos desperfectos por reparar, pero son lesiones que se producen por hacer. Es mejor tener lesiones por hacer, que por no hacer. En mi caso me vida deportiva me ha causado esta lesión, es de fácil reparación y repito: Son preferibles las lesiones que tienen como causa el hacer cosas que aquellas que se producen como consecuencia del sedentarismo y el abandono.

Me olvidé por completo del trabajo, salvo dos o tres llamadas impertinentes que se resolvieron rápidamente.

Regreso al trabajo con nuevos bríos y nuevas metas. Este año será un año de éxitos y conquistas.

Tuve que deshacerme de muchos contactos en la red social y cada vez estoy más convencido de que fue una buena decisión. Somos lo que comemos, somos lo que consumimos. No quiero abrir el Facebook para ver las noticias de mis amigos queridos y encontrarme con imágenes desagradables, comentarios de personas que se han hundido en su propia miseria o peor, que están boicoteando ellas mismas su felicidad y logros con decretos de tristeza y decepción.

Este año debe ser de éxitos, de alegría, sin olvidar a las personas que la pasan mal, pero siendo proactivo respecto a las formas como ayudarlos. No se ayuda a nadie con compartir enlaces o haciendo click en “me gusta”, se ayuda siendo un buenos ciudadanos, limpios, ordenados, tratando de ser un buenos ejemplos para nuestros hijos y claro, apoyando discretamente a quien no tiene posibilidades.

Este es un año de proyectos personales, y me gustaría también que sea un año de proyectos colectivos. Quien quiera dar ideas para hacer cosas que nos hagan crecer como grupo con intereses comunes. ¡Bienvenidos!

¡Éxitos a todos!

lunes, 31 de diciembre de 2012

REFLEXIONES 2012


Después de un tiempo de no escribir, cada día se hace más difícil. Es ese el motivo por el cual el dos mil once me impuse la meta de una nota por semana y eso me mantuvo alerta, este año cometí el error de no ponerme ninguna regla y la consecuencia fue la notable sequía de notas y cuentos. Esto deja una lección: Plantear metas claras y consistentes.

Este año pasaron muchas cosas, la mayoría buenas y algunas no tanto. Nunca pasan cosas malas, las cosas pasan por algo y hay que saber extraer el mensaje y lección de cada una de ellas. La vida es cíclica, me di cuenta que la prensa (sobre todo la amarillista) tiene una frase que le encanta usar: “Empezó la cuenta regresiva para…”; es una tautología. En términos prácticos todo tiene su cuenta regresiva iniciada desde el día que comienza. Nuestra vida empieza su cuenta regresiva para su fin desde el día que nacemos, depende de la óptica que le demos, si es un día más o un día menos. 

La estancia en la ciudad donde estamos, en la casa donde vivimos, el trabajo en el que estamos, todos estos eventos han iniciado su cuenta regresiva para terminar el mismo día que se iniciaron. Nuevamente, es una cuestión de óptica.

Solo hay algo totalmente cierto: al despertar vivos cada día, recibimos una nueva oportunidad. Cada día es una nueva oportunidad para cambiar. La decisión está en nosotros. Desde dejar de fumar, ver televisión, empezar ese libro que siempre quisimos leer, escribir, amar, dejar de hacer tal o cual actividad y reemplazarla por esta o aquella.  Es un ejercicio al principio complejo dejar atrás toda la carga emocional, pero con práctica se puede. Ir al gimnasio, comer mejor, dejar de engañarnos a nosotros mismos en el trabajo creyendo que trabajamos y no dando lo mejor de nosotros aunque no nos paguen lo que ese esfuerzo vale.

Las malas decisiones traen malas consecuencias, desde ejemplos simples. Veo diariamente a gente en el gimnasio entrenando entre bostezos, o enfocados en el smartphone o en el ipad… ¡Y luego se quejan de porqué no tienen resultados! Veo gente dando vueltas en sus oficinas, llegando tarde, enfocados en otros temas que no son los de su trabajo y luego se quejan de que les falta tiempo, que tienen trabajo atrasado y resulta que al final la culpa siempre es del jefe o del compañero al costado.

¡A veces las cosas son tan evidentes que cuesta tanto comprender como hemos sido engañados durante tantos años! Si vamos al campo y tenemos sed, buscamos un arroyo o un riachuelo. El instinto nos dice que el agua cristalina es mejor que la turbia, siglos de evolución nos dicen que el agua cristalina no nos causará daño. Sin embargo bebemos bebidas negras para procurar felicidad. ¡Es inconcebible! Si alguien se mancha la mano con grasa se lava de inmediato. Sin embargo ingerimos eso mismo a diario a volúmenes más que agresivos. El sentido común nos dice que entre una manzana y un paquete con papas fritas o cheetos de dudosa composición química, lo lógico es escoger la manzana y sin embargo escogemos lo industrial, lo químicamente procesado… ¡Y luego nos quejamos del cáncer!

Somos dueños de nuestras decisiones y también de las consecuencias de esas decisiones. El tiempo de cambiar es ahora. No es necesario esperar al primero de enero, donde miles de personas abarrotarán gimnasios, academias de idiomas, comprarán libros y que lamentablemente – la experiencia empírica lo demuestra año tras año – durarán muy poco en el intento la mayoría de ellos.

Cambie usted hoy, cambiemos cosas pequeñas. Separe su basura, separe lo orgánico de lo que no lo es. Vea menos horas de televisión. Deje a un lado por un rato su tablet, su pc, su celular, enfóquese en quienes lo rodean, en lo que está haciendo. No fume ese cigarro. Hoy respete la ley y no reviente ese cohete que ya compró. Hoy no le de cinco soles al policía. No soborne a ese funcionario o no se deje sobornar. Acaricie a su perro. Riegue sus plantas y si no las tiene compre una. Compre una manzana, disfrútela. Mire a las personas con confianza. Camine, haga ejercicio, saque su vieja bicicleta, sonría, sea feliz. 

sábado, 31 de diciembre de 2011

BIENVENIDO 2012

El 2011 escribí – con esta – noventa y seis notas en el blog. Cumplí religiosamente con escribir ocho notas cada mes, dos por semana en promedio. En algunas ocasiones fue agotador, pero estoy contento de haberlo hecho. Este año tal vez replantee el número a la mitad.

Escribí algunos artículos en mi otro blog de derecho, a pesar de que tuve menos notas en él, fue todo un éxito con más de siete mil visitas. También publiqué ensayos y artículos en diarios y revistas de circulación nacional, fue un año sumamente productivo en lo académico.

En lo profesional fue un buen año, aprendí cosas, tuve problemas como consecuencias de algún momento de descuido y aprendí que debo estar atento al cien por ciento. No puede darme el lujo de ser menos exigente conmigo mismo de lo que he sido siempre.

Conocí buenas personas. Conocí mejor a otras que ya conocía antes y me alejé de algunas más. Respecto a las personas de quienes me alejé no significa que ellas sean malas o yo sea bueno. Es solo una cuestión química. Una Pepsi puede ser buena para acompañar pollo, un menthos puede ser bueno luego de comer cebiche. Pero no es buena idea meter un menthos en una botella de Pepsi. Es solo química.

Este año más que en otros hice cosas imposibles. No hay nada como la satisfacción de hacer cosas luego de que el noventa y nueve por ciento de las personas le dijeron a uno que no se podía.

Este año que viene esperan nuevos retos, muy importantes, como deben ser todos los retos por pequeños que parezcan.

Para este año que viene, ya no hay mucho que decir, pero sí mucho por hacer. Mi principal deseo para mí y para todos mis amigos y lectores es que además de nuestras metas y objetivos personales, llenemos nuestra vida de amor, de paz, de sentimientos de alegría, prosperidad y abundancia. Éxitos y un grandioso 2012.

viernes, 30 de diciembre de 2011

CÓMO HACER UN PLAN DE SUEÑOS, METAS, DECLARACIONES Y DECRETOS PARA EL 2012: EL INGREDIENTE SECRETO

Todos hemos leído teorías como la ley de atracción, la de causa y efecto, la fuerza de la palabra y otras más. No es el objetivo del blog hacer un resumen de esas teorías porque además estoy seguro que los correspondientes autores explican mejor que yo en sus textos cómo es que funciona cada una de estas.

En mi experiencia personal, empecé a entender estas teorías de mejor manera hace algunos pocos años. En realidad supe de ellas desde los veintiuno, pero por una cuestión de prejuicios racionalistas nunca me di la oportunidad de probarlas a plenitud.

Estoy ahora convencido de que entre los veintiuno y los treinta y cinco de alguna manera las apliqué de manera inconsciente y por tanto, si bien logré muchos objetivos, los resultados no fueron tan poderosos.

En los últimos años recién empecé a aplicar la teoría conscientemente y puedo garantizar que los resultados son mucho mejores.

Lo que les voy a contar como ideas sueltas es conocimiento empírico, pero estoy seguro de que funcionará para quien pueda aplicarlo a su propia situación, finalmente la metafísica tiene por ahora como condición su empirismo. Si no, se llamaría “física.”

En una época, cuando era universitario, debido a una fuerte decepción amorosa empecé a cultivar la imagen mental de una escena de éxito. Me imaginaba entrando a una empresa bancaria grande, correctamente vestido, con un maletín de cuero crudo y sentarme como abogado en una amplia oficina alfombrada. En este caso el motor era un sentimiento complicado, es decir la decepción y la necesidad de demostrar a quien se fue, de “lo que se perdió”. Algunos años después esta escena se materializó, contra todas las probabilidades, porque un cargo así era inusual para alguien proveniente de una universidad nacional como yo. Quienes me conocieron y visitaron en mi trabajo entre los años 2000 y 2005, pueden dar fe de esa materialización.

Si bien el proceso en ese caso fue inconsciente, el motor fue poderoso.

Cuando entrenaba en el gimnasio, yo era un muchacho bastante delgado, como se puede comprobar fácilmente de mis fotos de los años ochenta, todavía se nota en mi estructura ósea, mis muñecas y tobillos son delgados. Sin embargo tuve la suerte de tener un instructor que me dio consejos valiosos. El que más recuerdo era el siguiente. En la noche antes de dormir, debía cerrar los ojos y visualizarme en el entrenamiento del día siguiente. Tenía que visualizarme haciendo la rutina completa, hasta la última serie y como punto final tenía que visualizar los resultados en la zona muscular trabajada. También dio resultados que todos pueden comprobar en mis fotos de los noventas y algunas un poco más recientes.

Así como estas tuve varias experiencias, como mi ingreso a la universidad, el haber ingresado al taller de teatro universitario a pesar de que me rechazaron las dos primeras veces. El haber ingresado a trabajar al instituto de informática de mi universidad para pagar mis estudios, el mismo hecho de poder pagar mis estudios. Todos estos hechos requirieron una buena dosis de visualización.

En el 2007 empecé con los planes de sueños. Pero esta vez ya con una base teórica más sólida. En estos años mis metas y deseos se han ido cumpliendo uno a uno sin excepción, solo limitados precisamente por mis propios deseos. Aprendí que si uno formula algo como esto: “quiero tener ingresos superiores a los dos mil soles” lo que se produce es que obtienes ingresos de dos mil un soles. El límite lo producimos nosotros mismos. Con el tiempo he aprendido a pedir mejor.

Tengo ejemplos que son de no creer. Como por ejemplo el caso de mi perro, el gran Dubi, lo coloqué en un plan de sueños y un día se apareció en la puerta de mi oficina, en medio de la selva peruana donde usualmente no hay perros viringos.

Lo mismo pasó con la casa y el carro. Fui discreto con los pedidos y pedí una casa y un carro de determinadas características y exactamente eso fue lo que obtuve. El sistema no funciona con “criterios mínimos”, he aprendido que el sistema es literal. ¿Increíble no? Pero es así.

También solicité al universo una serie de reconocimientos de naturaleza académica y profesional y en los últimos años han ido llegando de manera natural. Importante: No llegan solos, implican una buena parte de acción por parte de quien los pide. La actitud estática no contribuye en nada al cumplimiento de los sueños. Como decía un sabio: “No sé cuándo me va a llegar la inspiración, pero cuando llegue, prefiero que me encuentre trabajando.”

Ahora, después de este breve resumen, viene el ingrediente "secreto":

Algo que aprendí en todos estos años es que hay un ingrediente “secreto” común a todos los casos y que no todos los libros que he leído sobre el tema mencionan. Y si lo mencionan, es bastante difícil de explicar, por ello trataré de hacer mi mejor esfuerzo para explicarme y ojala pueda lograrlo.

El problema de este ingrediente es que necesita una buena dosis de imaginación, y no todos han cultivado la imaginación. No se olviden que – como señalé en otras notas – que la imaginación se cultiva en la niñez mediante la lectura.

Veamos: Primero piense en su meta. Pero no en el concepto, si no en la imagen. Pongamos un ejemplo pequeñito: Desea tener una lap top. Imagine la lap top. Imagínela con todas sus características, colores, formas, funcionalidades, etc., sea lo más preciso posible, es mucho mejor si selecciona el modelo de una revista, lo recorta y lo pone en su billetera o lo cuelga con un alfiler en un panel en la pared. Mientras más precisa sea la imagen mejor será el proceso. Ahora visualícese usted con la lap top el primer día, visualice también el espacio donde está usted; no importa si en su imagen mental se la regalaron, la compró o se la donaron, eso no es relevante, no necesita pensar en el proceso, pero si desea puede imaginarse ahorrando durante algunos meses para comprarla; pero le advierto que eso es exactamente lo que sucederá.

Ahora viene la parte importante (y este es el ingrediente “secreto"): La sensación de gozo. Puede tener otro nombre pero yo la llamo así y eso es lo que le da poder a la imagen visualizada.

La sensación de gozo tiene que ser intensa. Tan real como podría ser si efectivamente en ese momento usted acabara de entrar a casa con su lap top nueva oliendo a plástico recién desembalado.

O si la sensación de gozo en su imagen es sentado en un aeropuerto con la lap top nueva o dictando clases, o frente a una reunión de colegas, úsela. Lo que importa es que la sensación fluya intensamente desde su estómago y columna vertebral y se expanda en todo su cuerpo. Irrádiela.

El problema que he detectado en muchas personas con las que he tratado este asunto, es que la sensación se disuelve rápidamente por culpa de los paradigmas errados. El sujeto visualiza, obtiene la sensación de gozo y luego de algunos segundos y a veces minutos, empieza a racionalizar: “¿Y si no logro ahorrar?” “¡Pero si el sueldo no me alcanza para vivir, menos para una laptop!” “¡Primero tendría que conseguir un trabajo!” “Pero están caras…” “¿Y si no funciona?” “A ti te habrá funcionado, pero yo tengo mis propios problemas.” Etcétera.

Esos pensamientos anularán el poder de la visualización. No deje que eso suceda, mantenga la sensación de gozo todo el tiempo que pueda, use su lenguaje corporal, oblíguese a sonreír mientras visualiza. Hágalo cómodamente sentado, o de pie, bien erguido. Si la sensación de gozo decae, use este truco: inmediatamente póngase a hacer otra cosa y olvídese por un rato de la lap top. Es preferible no pensar en ello un rato antes de que los paradigmas negativos destrocen la sensación de gozo.

Buena parte del proceso para lograr la sensación de gozo es la preparación previa. Le pongo otro ejemplo:

Tiene usted un examen importante en la universidad. Luego visualiza que saca la mejor nota del aula. Se visualiza a usted mismo viendo su flamante veinte en el registro de notas y obtiene la sensación de gozo. Pero resulta que el examen consiste en la lectura de cinco voluminosos tomos y la fecha programada para rendirlo es mañana.

Como fácilmente comprenderá, prácticamente no habrá manera de sostener la sensación de gozo por mucho tiempo, porque la realidad lo enfrentará con el hecho de que será materialmente imposible que usted lea los cinco volúmenes en veinticuatro horas. Si usted se hubiese preparado anticipadamente, sería mucho más sencillo mantener la sensación de gozo.

Sin embargo el poder de la mente es tan amplio que podría pasar esto:
- Podría leer solo un capítulo y resultar que al día siguiente el examen verse precisamente de ese capítulo.
- Podría ser que se postergue el examen, dándole la oportunidad de prepararse apropiadamente.
- Podrían pasar veinte cosas más, que ni a mí ni a usted se nos ocurren en este momento.
Todo depende de la capacidad mental y si puede mantener la sensación de gozo. Casi como convertir agua en vino. Las posibilidades que he expuesto no son tan descabelladas. A mí me ha pasado un par de veces. Mientras más experiencia se tiene, mejores posibilidades hay de mantener la sensación de gozo a largo plazo y pese a las adversidades existentes. Es un asunto de práctica.

Como se puede ver, todo está en el ingrediente de la sensación real, sincera y pura de gozo. Tiene que sentir que el objetivo ya está cumplido. Imagínese llamando a su familia contándole lo sucedido, compartiendo esa alegría. Imagínese disfrutando del resultado, deje que la sensación fluya desde la boca del estómago, a través de su espina dorsal y lo inunde. Tiene que sentirse pleno, invencible. No deje que las ideas racionales disminuyan esa sensación, aléjelas.

Un detalle más, la sensación de gozo se logra y mantiene mejor si usted está en armonía. Los pensamientos de culpa, miedo, envidia, odio, rencor o mezquindad inhiben la sensación de gozo. Abandone esos sentimientos. Trabaje en ello y verá que las cosas mejorarán rápidamente. Espero de corazón que el compartir estos conceptos permita que las personas que lean este post, puedan cumplir todos sus objetivos el próximo año.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

TERMINA NOVIEMBRE

Noviembre se pasó en un suspiro.

Trajo muchas lecciones. Una lección importante es que si uno se esfuerza por hacer bien las cosas, no importa lo que suceda, siempre se saldrá airoso.

Aprendí también que mis instintos me llevan por buen camino cuando me falla la razón.

Asumí nuevas obligaciones y nuevos retos. Eso es indispensable para mantener la mente ágil.

Sigo acostumbrándome al nuevo hábito de sonreír más.

Ahora viene diciembre y es necesario replantear las metas. Siento que he cumplido mis metas del 2011 de manera casi satisfactoria, pero tengo deudas conmigo mismo. Todavía hay más cosas que hacer, con mayor empeño y disciplina. Cualquier falla, es eso: una falla, consecuencia de falta de concentración o distracción imperdonable. Hay que pulir esos detalles.

viernes, 28 de enero de 2011

MELANIO (Cuento)

Melanio abrió el cuaderno escolar cuidadosamente forrado que era su diario y escribió:

“SOY UN HOMBRE NUEVO, HOY EMPIEZA UN NUEVO DÍA, NO HABRÁ NADA QUE PUEDA DETENERME PARA ALCANZAR MIS METAS, NO VOY A MIRAR AL PASADO. HOY SOY UN HOMBRE NUEVO.”

Miró el párrafo escrito en letras de imprenta mayúsculas, le pareció feo, garabateó con furia el texto y frustrado arrancó la hoja. Tomó aire y empezó de nuevo. Reprodujo el texto con cuidado, con el esmero de un niño que aprende a escribir sus primeras letras, el brazo izquierdo extendido sobre la mesa, el rostro casi apoyado en el cuaderno y mordiéndose un labio, mientras repetía lentamente cada sílaba que iba escribiendo en el papel. Cuando terminó, sin cambiar de posición, volvió al inicio y repasó con cuidado cada una de las letras de todo el párrafo. Agregó formas geométricas adornando su obra y firmó varias veces alrededor. Dibujó una cruz esvástica y la repasó continuamente hasta que quedó satisfecho. Le gustaba tanto esa forma que había visto en los libros de su padre desde niño que no dejaba de dibujarla cada vez que escribía algo, lo hacía sentirse importante. La había visto también en los documentales donde aparecía Adolfo Hitler imponente con su uniforme de guerra ante las tropas. Los soldados y oficiales lo saludaban con todo ese respeto y devoción que él envidiaba. Si algún día tenía un hijo le pondría de nombre Adolfo Hitler, sí Adolfo Hitler Pariona. Entristeció, Pariona le parecía un apellido de perdedor. Melanio era un nombre afeminado, de maricón. Hace tiempo tenía pensado cambiarse de nombre. Tendría que hacer el trámite en el juzgado, se podría llamar Arnold Mayer, Adolfo Mayer sonaba mejor, tal vez escogería Klauer o Müller para el apellido. Eso lo pensaría con calma después. Primero tenía que completar el día.

Se levantó de la mesa y se colocó la boina guinda de comando que había comprado en el mercadillo de cosas usadas. Le asentaba bien. Ahora tendrían que respetarlo, guardó la boina en la mochila que había preparado temprano y salió de su cuarto, pasando por la cocina vio a su mamá cortando carne.
– ¿A dónde vas a esta hora Melanio? – le gritó cuchillo en mano.
– ¡Ya vuelvo! – contestó él y corrió hacia la puerta de lata oxidada tratando de no oír los improperios de su madre.
Una vez en la calle y fuera del alcance de los gritos tomó nuevamente aire. Hoy era el momento de poner en práctica todo lo leído. Hoy era el día de la soñada libertad financiera. Al fin saldría de la carrera de ratas. Enderezó la espalda y con paso firme caminó rápidamente por la avenida sin distraerse en lo irrelevante. Iba repitiendo mentalmente cada una de las consignas que había aprendido durante los últimos meses y que pondría finalmente en acción. Era un hombre nuevo e iba a alcanzar sus metas. Tenía una mente millonaria y brillante, su futuro estaba en sus manos. Ya lo había visualizado todo. Todo su plan de trabajo estaba previamente estudiado y sería la clave de su éxito.

Una vez en el objetivo, se preparó para el tramo final, las semanas de paciente observación y vigilancia darían sus frutos. Sentado en la banca del parque, frente a la estación de expendio de combustible más grande de la zona, extrajo su ejemplar de bolsillo de El Arte de la Guerra de Sun Tsu, leyó los pasajes que había marcado con resaltador para darse valor y esperó la hora exacta. Todos los días, de lunes a viernes, a las diez de la mañana el vehículo de seguridad de la empresa de custodia de caudales recogía el dinero de la estación de combustible. Los lunes como hoy se recogía la venta del fin de semana. Atento vio cuando el camión pintado de escandaloso amarillo ingresó al perímetro de la estación. Una vez que se detuvo, los agentes de seguridad armados se colocaron en las mismas ubicaciones de siempre, predecibles, Melanio, para entonces, ya se había acercado con la mano dentro de la mochila en espera de la salida de las bolsas conteniendo el dinero. Cuando vio a los otros dos agentes saliendo de la caja con las pesadas alforjas, caminó directo al camión, sin detenerse sacó el arma y la rastrilló velozmente mientras gritaba a todo pulmón:
– ¡Quietos todos conchesumadre! ¡Esto es un asalto!

* * *

El Capitán Saravia tocó la vieja puerta de latón y luego de algunos minutos atendió una mujer de baja estatura, cubierta de un delantal sucio y raído. Saravia se identificó y pidió permiso para entrar a la vivienda, la mujer nerviosa preguntó:
– ¿Qué ha pasado? ¿Para qué vienen ustedes a mi casa?
– ¿Es usted pariente de Melanio Pariona? – la interrogó el Capitán.
– Soy su madre – contestó la mujer entrando en crisis de nervios
– Su hijo está muerto – dijo Saravia frio e inmisericorde.

La mujer se sumergió en un llanto sordo sin desprenderse de la puerta, un subalterno de apariencia amable la tomó del brazo y le pidió que la acompañe al interior de la casa. Una vez adentro lo explicó brevemente que Melanio había intentado asaltar un vehículo de caudales que recogía dinero de una estación de servicios y había sido abatido por los agentes de seguridad.

Saravia sin alterarse le indicó a la mujer que le harían unas preguntas, pero que mientras se calmaba deseaban ver la habitación de su hijo. La mujer entre sollozos autorizó la inspección.

Cuando Saravia y sus subalternos abrieron la puerta del cuarto, quedaron sorprendidos, todas la paredes del cuarto estaban forradas de tela negra, contrariamente a lo que esperaba Saravia no habían posters de películas de guerra ni de musculosos o rubicundos actores de cine, tampoco los recurrentes almanaques de mujeres desnudas casi siempre rubias que encontraba en las habitaciones de criminales de perfil semejante al de éste. En este caso la ropa, la cama y los libros estaban en un intachable orden, todo impecable, sin una sola arruga. Los libros perfectamente ordenados por tamaño revelaban sus preferencias, casi todos ellos de autoayuda, desarrollo de la personalidad, libertad financiera y una colección completa de la historia de la Segunda Guerra Mundial. Frente a los libros en un folder plástico halló decenas de hojas de papel de diferentes tipos con cruces esvásticas dibujadas en diversos colores y tamaños, repetidas interminables veces. La habitación en conjunto revelaba un orden y disciplina intimidantes.

Saravia ordenó la búsqueda en los cajones. En uno de ellos encontraron un cuchillo de caza con brújula y un pomo de tinte rubio para el cabello. También varios cuadernos manuscritos similares al que encontraron en la mochila del occiso. Al igual que en aquél, estos estaban llenos de lemas alusivos al desarrollo personal, al éxito empresarial y casi ninguna información de su vida íntima o familiar, los márgenes a pesar del orden de la escritura eventualmente estaban adornados con figuras geométricas, firmas variadas del propio Melanio y dibujos recurrentes de la esvástica. Inventariaron y recogieron los libros junto con el folder, el cuchillo y los cuadernos; tomaron fotos y salieron del lugar.

Al llegar a la salida de la casa, el técnico preguntó a Saravia si iban a interrogar a la mujer, Saravia se detuvo cerca de la entrada; sin pedir permiso para ello encendió un cigarrillo y le dio un par de pitadas, miró a la mujer sentada en la vieja banca de madera, enjugándose las lágrimas en el delantal mugroso, de alguna manera le recordó a su propia madre; entonces sentenció amargamente:
- Vámonos señores, este es un caso cerrado.

* * *

Melanio presionó el gatillo luego de escuchar el retumbar de las armas de los agentes de seguridad, pero se dio cuenta que era demasiado tarde, un calor ardiente recorría ya su vientre y su pecho, sintió luego dos golpes más como si alguien lo tomara bruscamente del brazo y del costado al mismo tiempo, de inmediato los músculos de sus dedos se debilitaron y cedieron al peso del arma. Atinó a tratar de presionar su abdomen para aliviar el dolor y le dolió más, sus oídos se taparon y percibió un barullo que le recordó el sonido del mar, su visión se nubló lentamente al mismo tiempo que caía pesadamente de costado. Le vinieron a la mente como una ráfaga las imágenes de su madre, los abusos y golpizas de su padre para disciplinarlo, las largas noches en vela, los insultos y burlas de sus compañeros del colegio y del instituto. Sobre el cálido piso de cemento vio siluetas grises correr hacia él y gritos que ya no podía entender. Cerró los ojos y trató de visualizar una imagen de éxito que lo saque de esa situación desesperada repitiendo mentalmente “Soy un hombre nuevo” y un sopor vago alivió el dolor de sus heridas mientras pensaba en el hijo que nunca tendría y que se habría llamado Adolfo Hitler Pariona... Meyer... Klauer... Müller...

viernes, 31 de diciembre de 2010

2011

Este año 2010 fue bueno, tuve trabajo, uno que me gusta hacer y que además está bien remunerado, en temas laborales no se puede pedir más. Construí una linda casa, con mucho esfuerzo, los inevitables colerones con los obreros y los consecuentes dolores de cabeza, pero la hice finalmente, aunque tengo una linda deuda con el banco también, pero eso es lo de menos. Este año empecé con los blogs y creo que he sido constante en ello. Redescubrí amistades, obtuve nuevas y abandoné otras. Es parte del ciclo.

No sé si saldré esta noche, pero como ya mencioné en algún post creo que es buena fecha para rituales. Cada uno ejecutará los rituales que mejor conozca o en los que más crea. Algunos experimentarán cuanto truco y artificio vean en la televisión y también está bien. Estoy convencido de que lo que mayor efecto le da a cualquier pócima, ritual, culto o religión es la fe. Tener fe es lo que abre las puertas a los deseos para que se hagan realidad. Creer es lo que nos hacer estar vivos y seguir adelante. Por mi parte haré mi ritual personal, repasar mis metas, elaborar nuevas y hacer un balance del año.

Obviamente también replantearé mi plan de sueños. Buen momento para agradecer todos los sueños hechos realidad hasta ahora, buen momento para agradecer al universo el gozar de buena salud y estar rodeado de personas buenas y decentes.

Creo que es un buen día sobre todo para agradecer, si alguien quiere agradecer bailando todos los ritmos posibles hasta las seis de la mañana… ¡me parece fantástico! ¿Qué mejor que regresar a nuestras raíces primitivas y conectarnos con el universo por medio de una danza frenética? y si luego pueden completar el ritual con algún apareamiento, ¡bienvenido sea y disfrútenlo! (pero no olviden cuidarse) Algunos harán una fogata en la playa y muchos beberán hasta desvanecerse. Lo importante es agradecer sin importar la forma, lo importante es declarar de alguna manera esa afirmación de vida que nos permite levantar la cabeza y mirar al frente para continuar con nuestros proyectos, ya sean personales o colectivos.

Espero de corazón que todos los deseos buenos se cumplan: Los chiquitos y los grandes. Que cada uno pueda formular con claridad sus proyectos y tengan la fe necesaria para llevarlos adelante. Espero que podamos tener la paciencia para esperar los resultados y la fortaleza para seguir cuando aparentemente las cosas no funcionen. Espero que este año sea uno de éxitos y alegrías. Sé que habrá penas y fracasos eventualmente, pero ¿para qué están los amigos? Precisamente para despertarnos de esos letargos y darnos el empujoncito que hace falta cuando se cae en la desesperanza.

¡Feliz Año 2011 a todos y hagamos nuestros rituales con toda la fe del mundo para que el Universo conspire a nuestro favor!