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miércoles, 30 de noviembre de 2011

LA ESPECIALIZACION Y OTRAS TRISTEZAS

"Un ser humano debería ser capaz de cambiar un pañal, planear una invasión, matar un cerdo, amarrar un barco, diseñar un edificio, escribir un soneto, hacer las cuentas de un balance, construir un muro, ajustar un hueso, consolar a los moribundos, tomar pedidos, dar órdenes, cooperar, actuar en solitario, resolver ecuaciones, analizar un nuevo problema, abonar la tierra con estiércol, programar una computadora, cocinar una comida sabrosa, luchar con eficacia, morir con gallardía. La especialización es para los insectos."
Time Enough For Love (1973). Robert Heinlein

A este punto de la vida me doy cuenta de que he aprendido un montón de cosas. Soy consciente de que me falta aprender mil veces más. Hace unas semanas me senté al borde de la cama luego de levantarme y me sentí mal. Me pregunté ¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Cuántos libros por leer? ¿Cuántas cosas por escribir? ¿Cuántas flores por plantar? ¿Cuántas personas por conocer?

Ayer le explicaba a mi hija una serie de cosas y ella me decía ¿Papá cómo es que sabes tantas cosas? Yo le contesté que es porque leo. Pero eso no es totalmente cierto. También hay muchas cosas que se deducen. Luego me alegré porque en realidad y hasta este punto, como decía al principio, me he dado el gusto de aprender y hacer cosas de lo más disímiles. He hecho teatro, danza, pintura, dibujo artístico y técnico, se distinguir entre un H2 y un HB, estudié un año de arquitectura, también aprendí mecanografía, serigrafía y encuadernación con prensa. Aprendí a programar eficientemente un computador y asar con éxito un pedazo de carne en la parrilla. He preparado cemento, hecho un contra piso, pintado muros, escribí poemas, diseñé mi casa. Alguna vez ayudé a operar una gata y de muy muchacho le hice cesárea a una liebre. No puedo quejarme

Lo más interesante es que a medida que pasa el tiempo tengo la certeza de que cada cosa que hice y cada lugar donde estuve tuvieron un propósito. Como piezas de un rompecabezas. Aun no sé exactamente a dónde me lleva este camino, pero sé que el sendero esta allí y solo debo seguir adelante.

Cuando leí hace unos meses la cita de Robert Heinlein me sentí sumamente identificado. También creo que la especialización es para los insectos. Uno debe vivir todo, probar todo y no arrepentirse. Tengo la firme convicción de que la frase más inútil que puede decirle un padre a un hijo es “No lo hagas, te lo digo por experiencia, yo ya pasé por eso.”

Me alegro de haber hecho tantas cosas en la vida. Quiero hacer muchas más, diferentes todas ellas. ¿Es bueno no ser una abeja no?